Ley de Seguridad Ciudadana

14 julio, 2014

  • El Gobierno completa la Ley de Seguridad Ciudadana con las aportaciones de organismos públicos y entidades sociales.
  • Se han incorporado propuestas de organismos consultivos y diversas ONG.
  • El resultado es una norma con mayor calidad jurídica, garantista y con pleno encaje en nuestro orden constitucional.
  • Prohíbe por ley las identificaciones indiscriminadas o por perfil étnico: con el PSOE, solo en cinco años se practicaron 12 millones.
  • Regula por primera vez las identificaciones y cacheos: El tiempo de identificación de los detenidos no podrá superar la seis horas
  • Incorpora mecanismos contra la multirreincidencia: desaparecen las faltas como categoría de infracciones penales.
  • Protege el derecho de manifestación, penalizando como infracción grave las acciones violentas que ponen en peligro su ejercicio.
  • Actuaciones que hasta ahora resultaban impunes, como el proxenetismo, por fin serán castigadas con penas de cárcel

Una ley que garantiza la libertad y la seguridad de todos los ciudadanos

2 diciembre, 2013

La nueva Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana garantiza la libertad y la seguridad de todos los españoles.

Esta ley reforma la anterior de 1992, para actualizarla y mejorarla frente a nuevas amenazas, que han atentado contra la seguridad ciudadana.

Una vez más el PSOE ha puesto de manifiesto su incoherencia: se opone a la reforma de la ley en puntos que se mantienen invariables respecto a la que aprobaron en 1992.

Los mismos que ahora se oponen a garantizar la libertad ciudadana frente a las presiones violentas, son los que se opusieron a la reforma del Código Penal que garantizaba el cumplimiento íntegro de penas.

Claves de la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana:

Las faltas más graves se tipificarán como delito y las más leves como sanciones administrativas.

Se endurecen las infracciones más graves que atenten contra derechos básicos, y se despenalizan faltas que recibían un reproche penal excesivo.

Algunas de las faltas como los hurtos se convertirán en delitos leves para acabar con la multirreincidencia delictiva.

La reforma garantiza el ejercicio de derechos básicos como el de reunión, aislando a los grupos violentos que lo vulneran.

Se limita y se define mejor la intervención de las Fuerzas de Seguridad del Estado.